La Cámara de Diputados cuenta desde 2014 con un servicio de peluquería y estética que opera sin recursos públicos y está abierto a la ciudadanía en general.
El servicio fue suspendido temporalmente en 2014 por el uso de espacios como oficinas legislativas, pero posteriormente fue reubicado en el basamento del edificio E, donde continúa funcionando. En 2018, durante la 64 Legislatura, se sumó una estética en la planta baja del edificio F.
Los precios van desde 130 pesos por cortes básicos de hombre y 250 pesos para cortes de mujer, además de servicios de peinado, tintes y otros tratamientos con costos variables.
Las instalaciones son facilitadas por la Cámara, pero los prestadores del servicio no pagan renta ni reciben recursos públicos. Sus ingresos provienen exclusivamente de los servicios que ofrecen y de las propinas.

