Hay quienes buscan el chilito y limón en las jícamas del Mercado de Abastos. Esta vez, alguien encontró proteína extra: una serpiente “rinconera” de 40 centímetros, bien acomodada entre la mercancía.
El susto llegó con el reporte ciudadano. Los de la Policía Vial cayeron como cuando ves un aguacate a buen precio: rápido y sin pensarlo. Aseguraron a la escamosa inquilina y de paso le pusieron orden al pasillo para que ningún marchante saliera con el corazón en la garganta.
La “rinconera” no venía en oferta ni con etiqueta, pero sí está en la lista VIP de la NOM-059-SEMAR-NAT-2010. O sea, especie en riesgo. Por eso llegó Protección Civil y Bomberos de Guadalajara con guantes y calma para hacer el check-out de la bodega y llevársela a un lugar más adecuado que una caja de jícamas.
Los viales recordaron que ellos sí le saben al manejo de fauna: no es de agarrarla a escobazos ni de sacarse la selfie. Si te topas un animal silvestre en la calle o entre los tomates, mejor marca al 911 y deja que los expertos hagan la chamba.
Moraleja del día en el Abastos: revisa bien tu caja. Hoy fue serpiente, mañana quién sabe. Y si pica, que sea la salsa, no el susto.

