Hoy les traigo unaHuajimic en Lineae atraviesa el tiempo: la historia del Señor de Huaynamota, un legado que reside en el corazón de Nayarit y en el alma de su gente. Esta sagrada imagen, conocida como «Nuestro Padre Jesús», fue entregada a la comunidad por los padres Jesuitas en el lejano 1722, marcando el nacimiento de una tradición ininterrumpida.
A lo largo de los años, el Señor de Huaynamota ha sido testigo y protagonista de innumerables historias. Durante la turbulencia de la Revolución Cristera, su imagen se ocultó para salvarla de las llamas de la persecución. Pero como en los mejores relatos de misterio, el Señor de Huaynamota parecía tener vida propia; su imagen desaparecía de su escondite y reaparecía misteriosamente, desafiando toda explicación racional.
Esta figura ha inspirado a la comunidad a perseverar en su fe, llevando a cabo la construcción de un templo en su honor, en el sitio donde la imagen eligió aparecer una y otra vez. La devoción a este patrono es un hilo que une a la comunidad, y se hace especialmente patente cada Semana Santa, cuando la localidad se viste de fiesta y recibe a peregrinos de todas partes, cada uno con su propia historia de fe y esperanza.
La historia del Señor de Huaynamota es una historia de unidad y fortaleza, una invitación a reconocer que aún en los momentos más oscuros, la luz de la esperanza y la fe prevalecen. ![]()
Si esta historia te ha conmovido, te invito a compartirla y a seguir manteniendo viva la llama de nuestras tradiciones. ¿Has sentido alguna vez la presencia del Señor de Huaynamota en tu vida?

