Dave Grohl, líder de la banda Foo Fighters, se entregó por completo a una noble causa en Los Ángeles. Por un día, el reconocido músico dejó su guitarra a un lado y se dedicó a cocinar en el refugio para personas sin hogar llamado Hope Of The Valley.
Por 14 horas, preparó con gran pasión costillas de cerdo, longanizas, ensaladas de col y otros manjares que lograron saciar el hambre de los más necesitados.
Su dedicación permitió que alrededor de 450 personas pudieran disfrutar de una comida caliente y nutritiva, en un día que seguramente recordarán.

